La tensa cita de ‘First Dates’ que desesperó a una comensal

Luisa, médica de 26 años de edad, buscaba alguien al que le gustara «viajar y los idiomas» porque quería recorrer el mundo. Le gustaban los chicos más altos que ella y se cuidaran: «que se bañen todos los días, vistan bien y huelan rico».

Su cita era Med, un agente de ventas de 27 años que venía con la autoestima por las nubes: «me tachan de chulo y todo lo que quieras, menos bonito… como estoy acostumbrado, dejo a la persona hasta que me cocnozca y se coma sus palabras». A Luisa no le gustó porque «no era su tipo«, y Med no vio en ella «exclusividad hacia su gusto» y «era muy alta», así que la cosa no empezaba por buen pie.

«Sentía que estaba pasando un examen»

Med había traído su propia comida al restaurante, ya que «llevaba años en el mundo del fitness» y «se cuidaba». En eso coincidía con Luisa, pero a la hora de hablar sobre las fases en que se encontraba, no acabaron de entenderse.

«En una primera cita, uno tiene que ser un poquito más relajado», expresaba Luisa en una sala aparte. «Me sentía como que estaba pasando un examen… yo soy mucho de reírme y dejarme llevar y sentía que estaba pasando un examen de la carrera».

Los desplantes de Med hartaron a Luisa

Otro comentario vino cuando Luisa le preguntó si le gustaba la comida de mar: «El pescado puedes comerlo todos los días, el marisco haya que limitarlo. Tú que has estudiado Medicina más o menos puede saber ese tema cómo va…», soltó, dejando a Luisa a cuadros y sin tiempo a responder.

Y así transcurrió toda la cita, entre roces y zascas: en un momento determinado, Med empezó a ‘interrogar’ a Luisa sobre sus estudios, preguntándole cuánto tiempo llevaba estudiando Medicina, dónde trabajaba e incluso cuestionó sus conocimientos cuando le preguntó si el cuerpo humano estaba compuesto por un 60 o un 70% de agua. «No hace falta una carrera para saber eso», le soltó. «Está bien tener la autoestima alta, pero hay una diferencia entre la autoestima alta y ser engreido», decía Luisa en otra sala.

Cuando Med le dijo a Luisa que había nacido en Marruecos, le especifico que hablaba 7 idiomas además del árabe: árabe, español, inglés, francés, alemán, portugués e italiano, y lo quiso demostrar haciéndole preguntas a su cita. «Dice que está estudiando alemán y cuando le hablé, cero», decía él en otra sala.

La cosa no acababa ahí, hasta el punto que Luisa acabó describiendo su cita como «la peor de su vida«.

¿Qué os ha parecido esta cita? ¿Alguna vez habéis vivido una cita tan tensa?

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Fuente: cuatro

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